
El desafío de la educación en América Latina y Chile
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abril 29, 2025Cuando comenzamos esta sección de tecnología educativa dedicamos varios artículos a repasar distintos equipos de hardware y su relación con la educación. Eso fue bastante antes del coronavirus y todo lo que nos trajo. Por eso hablamos sobre el uso educativo de los portátiles, de un lado, y del iPad y tabletas del otro, como dispositivos principales.
Pero también analizamos por ejemplo si ¿deberíamos prohibir los móviles en las aulas?, que fue un artículo que despertó bastante interés. Luego continuamos con realidad virtual y también realidad aumentada (no confundir ambos conceptos). Después pasamos a analizar el asunto de cómo sacar partido a las pizarras digitales, y hasta nos metimos en la arena de los sensores, cámaras o wearables, ¿el Gran Hermano en educación?, donde hablamos sobre los datos de los estudiantes.
Por último, abordamos el potencial de los robots en las aulas, también la fugaz invasión de las impresoras 3D o los altavoces inteligentes y su posible uso educativo. El último artículo que publicamos sobre «cacharros» en educación fue el que dedicamos a Rapsberry Pi, Arduino y Escornabot, y otros hardware «libres» del montón.
are es más importante, donde analizamos lo que los informes y estudios internacionales dicen sobre hardware educativo y la poca substancia que había en ello, como si el hardware fuera por sí mismo algo que cambie la educación. Sin tener en cuenta el tipo de uso que se hace de él.
¿Nuevo? hardware educativo
Pero después de estos artículos antiguos llegó a nuestras vidas el virus bautizado como COVID-19, y la enfermedad con su mismo nombre. Y el panorama cambió radicalmente, como todos sabemos.
Uno de los cambios más importantes que se produjeron en educación con el paso forzado al terreno online por el coronavirus fue la necesidad de usar webcams en las clases. De repente, este equipamiento cobró protagonismo.
Desde luego, no estamos hablando de ningún elemento novedoso: este tipo de cámaras existen desde hace mucho tiempo, tanto integradas en muchos equipos, especialmente los portátiles y las tabletas, como en su versión independiente. Las videollamadas eran algo que muchos utilizábamos en nuestro día a día, pero con la pandemia pasaron a tener un uso masivo.
Antes del coronavirus las video llamadas se utilizaban sobre todo en entornos profesionales para mantener reuniones de trabajo. En el terreno educativo su uso tenía que ver sobre todo con la educación a distancia fundamentalmante.
Con estos tipos de uso, en educación antes de la pandemia no hacían falta equipos especiales: en la inmensa mayoría de los casos resultaba suficiente la cámara que equipan los portátiles por ejemplo. Los docentes podían hablar a distancia a sus estudiantes. Solamente en algunas instituciones especializadas había equipos avanzados.
Por el contrario, en los entornos corporativos sí era habitual encontrar salas de reuniones preparadas para videoconferencias grupales, con una pantalla grande y un conjunto de cámara y micrófono que permitieran una buena comunicación.
Usos nuevos
Pues bien, lo que sucedió con la pandemia es que en educación comenzaron a hacerse necesarios los equipamientos de hardware para video conferencias grupales que hasta entonces únicamente se habían utilizado en las empresas.
Asi, se creó una nueva línea de negocio para las empresas vendedoras de ese tipo de equipos, que hasta entonces no habían prestado demasiada atención al sector educativo.
Por poner un ejemplo, desde hace tiempo existen las cámaras que enfocan automáticamente a la persona que tiene la palabra en una reunión. Es un tipo de equipamiento que hasta hace dos tardes se veía únicamente en salas de reuniones de empresas grandes. Nunca en educación. Pero con la pandemia se vio que resultaban muy útiles para las clases bimodales o híbridas, donde parte de los estudiantes están presentes en el aula y otra parte está en sus casas.
Lo mismo sucedió con los aparatos de transmisión y emisión de audio. Antes de la pandemia los equipos de micrófono y altavoz se utilizaban únicamente para reuniones de empresa. ¡Cuántas reuniones se han tenido escuchando y hablando a una de esas «setas»! Pero equipos similares se hicieron necesarios en esas aulas híbridas o bimodales. Sobre todo además en conjunción con las cámaras y el monitor, para que las dos partes puedan interactuar.





